Hoy te quiero contar una historia de vida, la de mi amigo Fousseny Banao.
Fousseny es originario del pueblo de Tissé en el centro Oeste de Burkina Faso, en una zona conocida como el Bucle de Mouhoun, cerca de la frontera con Mali.
Fousseny es maestro rural en el poblafo de Karassocomuna de Dokuy, provincia de la Kossi. Tiene a su cargo a 150 alumnos de diferentes años escolares.
Esta fuerte carga laboral se debe a la intromisión en la región de los grupos djihadistas, quienes desde el 2018 fueron controlando y ocupando parte de este territorio. No sé si sabías, pero en 2022 hubo en Burkina Faso un golpe de Estado militar en el que el capitán Ibrahim Traoré tomó el poder.
Desde la experiencia de Fousseny, la región ha respirado y vuelto a una normalidad, más segura y sin menos riesgos. Como las escuelas duraron meses cerradas intermitentemente, Fousseny tiene hoy a cargo a 150 alumnos!
Y no sólo se trata de la educación de todos estos niños, también él tiene que asegurar la economía de su familia y para ello, él se ha formado como costurero, empleo que le da entradas extras y asegura su bienestar personal y familiar!
"Soy una máquina de trabajo, no me puedo sólo sentar y esperar. La costura se complementa muy bien con el trabajo en la escuela. Los fines de semana y vacaciones puedo ejercer este trabajo. Mis papás son pobres y hasta hoy día su situación no ha mejorado, siempre me he gestionado económicamente yo solo. Fue con la costura que pude pagar mis estudios para ser profesor”.
Sin duda, el saber textil es una forma de resistencia.